Vivimos en un tiempo en el que la subjetividad se configura, cada vez más, en pantallas y plataformas gobernadas por algoritmos. Las redes sociales, los buscadores y los sistemas digitales no son herramientas neutras: influyen en la percepción, condicionan los vÃnculos, modulan los afectos y producen nuevas formas de sufrimiento psÃquico. Lo que vemos, sentimos y pensamos de nosotros y de los demás está mediado por lógicas cuyo objetivo central no es el bienestar, sino la maximización de la atención, el consumo y la rentabilidad.
En este contexto, se expanden fenómenos que el campo de la salud mental no puede desatender: discursos de odio, violencia simbólica cotidiana, hostigamiento, desinformación, espectacularización del dolor e intimidad, y polarización extrema. Los contenidos no solo informan: moldean subjetividades, instalan modelos de éxito y fracaso, moldean cuerpos y deseos, refuerzan estereotipos y naturalizan desigualdades. La casi inexistente regulación efectiva deja a millones de personas expuestas a algoritmos que potencian el hostigamiento, la autoagresión, las apuestas online, los consumos problemáticos y la mercantilización permanente de datos y vida cotidiana.
Las relaciones entre algoritmos y polÃtica ocupan un lugar central en este escenario. La circulación dirigida de contenidos, el mal uso de la inteligencia artificial, la segmentación extrema y la manipulación emocional crean condiciones propicias para discursos simplificadores, autoritarios y violentos.
Sin herramientas crÃticas, sin regulación y la mirada del Estado, muchas personas quedan atrapadas en circuitos de hiperconexión, exposición permanente, sobreinformación y dependencia de la validación inmediata. AsÃ, reproducimos y amplificamos lo que recibimos, y esas violencias reaparecen en escuelas, consultorios, familias y en la vida en general.
El Congreso Argentino de Salud Mental 2026 de la AASM, bajo el lema “Subjetividad, algoritmos y violencia simbólica”, propone un espacio de reflexión crÃtica, debate interdisciplinario y construcción colectiva de respuestas. Convocamos a profesionales, educadores, investigadores, comunicadores, activistas, responsables polÃticos, legisladores, organismos de derechos humanos, usuarios y familiares a pensar cómo intervenir desde la clÃnica, la comunidad, la prevención, la comunicación y los sistemas de apoyo.
Pensar lo digital es hoy una tarea ineludible para quienes trabajamos en salud mental.
Te invitamos a ser parte de este debate y a construir, entre todos, otras formas de habitar las redes, los territorios y la vida en común.
Comisión Directiva
Asociación Argentina de Salud Mental (AASM)